RÍO ALTO INVERTIRÁ US$ 70 MILLONES PARA INICIAR PRODUCCIÓN DE ORO EN SHAUINDO EN EL 2016



En una operación valorizada en alrededor de US$275 millones, la empresa minera Río Alto Mining Ltd adquirió a Sulliden Gold CorpLtda – esta compra se efectuó a mediados del presente año –, con el propósito de crear una mina de oro enfocada en nuestro país, el mismo que se ubica en el quinto lugar entre los productores mundiales de este metal. Este acuerdo unió la mina de oro de Río Alto, La Arena y un contiguo depósito de sulfuros de cobre y oro con el proyecto Shahuindo de Sulliden en Cajabamba.

 NUEVO HORIZONTE DE INVERSIÓN:

A la fecha, la compañía Río Alto “Mining”, ha determinado que el CAPEX – inversiones en bienes de capitales –, necesario para el inicio de la producción aurífera Shahuindo, ascenderá a unos US$ 70 millones, en enero del 2016.




Así, el informe técnico publicado por Sulliden, en noviembre del 2012, referido a los valores de inversión, marcó un hecho importante, el cual fue enviado a la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) y es ahí donde la empresa indicó que la diferencia, con relación a la cantidad expresada en el informe precedente, se debe a diversos cambios al enfoque de desarrollo que están sustentados en la experiencia obtenidapor Río Alto, a través del desarrollo de su mina La Arena.

Además, estos cambios incluyen la utilización de contratistas para las labores de lixiviación en lugar que sean realizadas por la propia compañía, lixiviación en pilas en lugar de las dos etapas de trituración y aglomeración seleccionadas originalmente, y el uso de una pila de lixiviación “inicial” pequeña (4 toneladas) en reemplazo del tipo de pila clásico “valley-fill” contemplado en el plan de Sulliden.



PREPARACIÓN Y DESARROLLO:

Los contratistas principales encargados de la construcción de la mina de oro de Shahuindo serán las empresas Stracon  y  GyM en lo que respecta a los trabajos civiles de movimientos de tierras y la construcción de la pila y botadero de desmontes, y Healp Leach Consulting SAC (HLC) para la fabricación y construcción de planta de proceso de adsorción/desorción de oro del proyecto Fase Uno.





El consorcio “Stracon GyM” estará también a cargo del minado, y construcción de la pila y botadero de desmontes de manera permanente como una extensión de la exitosa alianza minera que se ha realizado en La Arena.

“Estamos confiados en que Shahuindo comenzará a producir en enero de 2016. El equipo de Gerencia de Rio Alto está animado con la oportunidad de construir su segunda mina en Perú mientras, que al mismo tiempo, mantenemos el desempeño sólido y de bajo costo de producción en la mina de oro La Arena, la cual con el flujo de efectivo obtenido con su operación contribuirá también al CAPEX inicial de Shahuindo. La compañía se encuentra en la posición envidiable de poder construir su segunda mina en Perú con un CAPEX modesto de US$ 70 millones”, comentó Alex Black, presidente y CEO de Rio Alto Mining.


INVERSIÓN EN INFRAESTRUCTURA:

Por otro lado, Rio Alto Mining, operador de la mina aurífera La Arena (La Libertad), puso en operación la sub-estación eléctrica La Ramada, obra de US$25 millones que satisfará las necesidades energéticas de esta compañía y de otras ubicadas en la provincia liberteña de Sánchez Carrión.La inversión permitirá asegurar la provisión eléctrica de la minera aurífera con miras al 2016, en que iniciará producción en su proyecto Shahuindo, en Cajamarca.


La compañía canadiense produce 200 mil onzas de oro en su mina La Arena. Shahuindo aportará 100 mil onzas adicionales desde el 2016, llevando la producción de ambas minas a 300 mil onzas de oro.

TAREA CONJUNTA
La subestación La Ramada inició operaciones el 3 de diciembre. Está a cargo de la empresa transmisora de energía Yamobamba S.A.C., cuyo accionariado es 100% de propiedad de Rio Alto Mining. En la construcción y puesta en operación de esta planta participaron firmas de ingenieros, contratistas y proveedores de equipos de PEPSA de Perú, Abengoa de España y ABB de Suiza. Según Rio Alto, esto garantiza los más altos estándares de calidad y desempeño en su capacidad de funcionamiento.

FUENTE: Diario Gestión, SNMPE, Diario El Comercio